PÂTE DE PIMIENTOS DEL PIQUILLO

enero 08, 2014

PIQUILLO PEPPERS PATE


     Este año para comenzar bien hemos abierto una nueva sección en nuestro blog que se llamará "Algo saladito para variar". En ella intentaré poner aquellas recetas que más me gusta hacer y que seguro que sorprenderán a invitados y comensales cuando las prueben. A lo mejor, también se escapa alguna receta tradicional, aunque siempre intentaré que sea un poco innovadora. Lo que seguro es cierto es que el dulce seguirá ganando porque es mi gran pasión, y cada vez cobra más fuerza en mi mente, teniendo algunos proyectos que ya os contaré y que espero os gusten.
     En "Algo saladito para variar" no sólo pondré recetas sino también contaré un poco de historia sobre el plato, los alimentos, los beneficios que puedan tener. Vamos, un post bastante completo como a mi me gusta hacer de vez en cuando. 
     Así que, como no se vive sólo de dulces, abrimos esta nueva sección con esta receta que espero os guste.


     Para empezar os contaré que el pimiento del piquillo en España tiene denominación de origen de Lodosa (Navarra). Seguramente su nombre "piquillo" le viene por la forma triangular, terminada en pico que tiene, aunque también podríamos argumentar que le viene por ese toque picantito (spicy) que se aprecia cuando lo comemos. Yo los he descubierto en estas Navidades y me han parecido geniales. Tiene un sabor más suave que el pimiento morrón y ese toque ligeramente picante me encanta.
     Su origen podemos encontrarlo en México, aunque parece ser que también se encuentra en regiones del sur de Asia.
     Como muchos de los alimentos que comemos, el pimiento se introdujo en España con el descubrimiento de América. El propio Cristóbal Colón lo trajo a España como consta en una carta escrita por Pedro Mártir de Anglería, capellán de la reina Isabel La Católica, fechada en septiembre de 1493. Con el paso de los años, se desarrollaron distintas variedades de pimientos en España, uno de ellos es el piquillo, con lo cual, se suele atribuir su "nacionalidad" a este país, específicamente a Lodosa, donde se cultiva. Entre 1994 y 1996, se exportaron semillas de esta variedad a Perú, que fueron sembradas y cosechadas por empresarios peruanos con gran éxito. Hoy este producto es fácilmente accesible en Perú por precios significativamente menores que los de la variedad española.


     Hay muchas formas de prepararlos, por ejemplo rellenos, pero esta receta que os voy a dar mantiene el sabor del pimiento y no necesita más cocción. Esta receta está elaborada con la Thermomix pero podéois hacerla con cualquier otra picadora o batidora normal porque es sencillísima. Empezamos.


PÂTE DE PIMIENTOS DEL PIQUILLO

Ingredientes:
2 latas pequeñas de atún en aceite (escurrido 48 gr.)
7 pimientos del piquillo en lata (yo usé Carretilla y me encantaron)
50 gr. mayonesa
2 huevos
30 gr. pepinillos en vinagre (opcional)
12 rebanadas de pan de molde

Preparación (TM21/TM31):

  • Primeramente, cocemos los huevos hasta que estén duros.
  • Una vez cocidos los huevos, ponemos en el vaso el atún un poco escurrido, los pimientos, la mayonesa, los huevos duros y los pepinillos. (En mi caso no se los eché porque no tenía, pero queda igual de buena o más, por si hay alguien a quien no le gusten). Trituramos 5 seg./vel. 5. Con la espátula, bajamos la trituración hacia el fondo del vaso y, si nos gusta más triturado, volvemos a programar 5 seg./vel. 5. (Yo no lo pasé la segunda vez porque prefería que fuese una crema más gordita). (Si lo hacéis con la batidora pues, todos los ingredientes en el vaso y a triturar hasta que quede una masa fina).
  • Partimos el pan en rectángulos, haciendo 3 de cada rebanada, quitándole los bordes si los tiene, y lo tostamos.
  • Untamos cada barrita con la pasta, aunque es preferible servir aparte y que se unte cada uno porque ya sabéis que con esta clase de pâte, el pan se humedece pronto y queda blando.
   

     Como véis, es una receta muy fácil, pero con una presencia estupenda para una ocasión especial. Espero que os haya gustado.

     Y por último, os enseño cómo nos la comimos nosotros en Navidad, sin tostar el pan ni nada. Y en Nochevieja, repetimos. Si es que está buena, buena. Ya me contaréis.


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