TARTA DE CUMPLEAÑOS PIRATA

marzo 18, 2013

PIRATE BIRTHDAY CARROT CAKE


     Me encantan las fiestas de cumpleaños, y si las preparo yo, mucho mejor. Disfruto haciendo dulces y sobre todo haciendo tartas. Por eso, cuando una amiga mía me dijo que quería una tarta como la que hice en el cumpleaños de mi hijo Julián (siento no haberla puesto todavía, lo sé, la tengo pendiente. A ver si lo hago antes de que cumpla 2 años) pensé: ¡Qué bien! ¡Otra tartita y sencillita! Pero, esta vez no iba a ser tan sencilla. Los barcos piratas no se me dan mal, y creo que voy perfeccionando la técnica a medida que practico pero, la primera que hice era de galletas y con el chocolate y el flan se quedaba todo tan compacto que era fácil de cortar, dar forma y cubrir. Esta vez, la tarta no podía llevar nada de chocolate, ni fondant, y no sabía si al hacer un bizcocho, éste iba a resistir los cortes y las formas y la altura que quería darle al barco.

     En principio pensé en hacerla de galletas, pero sin ponerle el chocolate, no iba a quedar igual y rechacé la idea. Entonces, teniendo en cuenta los gustos de los anfitriones, pensé que un bizcocho de zanahorias iba a quedar muy bien, aunque tuviera que hacerle algunos cambios a la receta que encontré para que se adaptara a mis necesidades. Por ejemplo, la harina a ser posible tenía que ser integral, en vez de normal, pero si la ponía toda integral, el bizcocho no subiría nada y se quedaría muy bajo. Por eso, cambié la proporción de harina y, en vez de utilizar toda la harina normal, puse parte integral. Las nueces, no las puse en trozos porque cuando fuera a cortar el bizcocho, era posible coger un trozo de nuez y que se destrozara la parte del bizcocho donde estuviera. Por eso, preferí reducirlas prácticamente a polvo para que el corte fuera más perfecto y el bizcocho quedara más compacto. Puede que parezca mentira, pero a la hora de realizar tartas, no sólo te planteas los sabores que quieres sino también si cumple con los requisitos que necesitas para llevarla a cabo.
     Bueno, pues ¡sííí! Después de meditar todos estos temas, creo que encontré la receta ideal para hacer este barco pirata sin chocolate y sin fondant pero de los más ricos que he probado. Por supuesto, aunque ya tenía una receta de tarta de zanahoria, llevaba piña, y ese hubiera supuesto otro obstáculo para mi barco, así que me busqué otra receta muy parecida y la encontré en el libro más amortizado que tengo hasta el momento: The Hummingbird Bakery Cookbook. Así que, aquí os la dejo, un poco modificada como os he comentado antes, además de un paso a paso de la tarta y de la figurita de pirata que hice con fondant. Fue toda una experiencia y muy gratificante.


TARTA DE CUMPLEAÑOS BARCO PIRATA

Bizcocho de zanahoria
Buttercream de queso
Polvo de galletas
Barquillos de canela
Fondant
Colorantes en gel

Bizcocho de zanahoria (carrot cake):

Ingredientes:
300 gr. azúcar moreno (no encontré soft light brown sugar)
3 huevos a temperatura ambiente
300 ml. aceite de oliva suave (los anfitriones lo preferían al aceite de girasol)
220 gr. harina normal 
80 gr. harina integral
1 cdta. bicarbonato
1 cdta. levadura química
1 cdta. canela molida
1/2 cdta. jengibre molido
1/2 cdta. sal
1/4 cdta. extracto de vainilla
300 gr. zanahoria rallada
100 gr. nueces en trocitos

Buttercream de queso:

Ingredientes:
300 gr. azúcar glas (o icing sugar)
50 gr. mantequilla sin sal a temperatura ambiente
125 gr. crema de queso, tipo Philadelphia (frío)

Preparación:

  • Preparar dos moldes cuadrados de 20 cm. con papel de horno en la base y engrasado en los laterales con mantequilla y harina.
  • Precalentar el horno a 170ºC, calor arriba y abajo, sin ventilador.
  • Moler las nueces en la Thermomix, si tenéis, o en un procesador de comida hasta que sean casi polvo.
  • Moler también las zanahorias en la Thermomix, o rallarlas con un rallador manual.
  • Poner el azúcar y el aceite en un bol y mezclar con un mezclador manual eléctrico. Una vez mezclados los dos ingredientes, incorporar los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición. 
  • En otro bol, tamizar la harina junto con el bicarbonato, la levadura, la canela, la sal y el jengibre. Así, logramos que los ingredientes se mezclen bien entre sí antes de añadir a la otra mezcla.
  • Añadir la vainilla a la mezcla de huevos, y luego, poco a poco, irle añadiendo la mezcla de harina. Batir hasta que esté todo bien mezclado.
  • Añadir las zanahorias y las nueces y mezclarlas a mano con una espátula hasta que estén todos los ingredientes bien integrados.
  • Poner la mezcla en los moldes y pasar una paleta por la superficie para alisarla. Hornear a media altura durante 20-25 minutes o hasta que el bizcocho esté dorado y firme al tacto. Pinchar con un palillo y comprobar que sale limpio. Dejar que los bizcochos se enfríen 5 minutos en el molde, y luego, colocarlos sobre una rejilla para que se terminen de enfriar.
  • Mientras se enfrían, hacer la buttercream de queso. Para ello, batir el azúcar y la mantequilla juntas con un mezclador eléctrico manual a velocidad media-baja hasta que los ingredientes estén bien mezclados.
  • Añadir el queso en crema de una vez y batir hasta que esté totalmente integrado. Poner el mezclador a velocidad media-alta. Continuar batiendo hasta que la buttercream esté ligera y esponjosa, por lo menos 5 minutos. No batir en exceso o la mezcla se nos puede volver demasiado líquida.
Montaje:

     Para hacer el barco tuve que hacer dos veces la receta del bizcocho porque con una no tenía suficiente para hacerlo lo bastante grande y alto. Salen unas 20-25 raciones bien despachadas, no trocitos menuditos. De esos da para más.


     Para empezar con el montaje, puse un papel de horno sobre una bandeja de horno. No tenía ningún plato tan grande. Coloqué uno de los bizcochos sobre ella y corté el otro a la mitad, haciendo un rectángulo. Del rectángulo saqué el triángulo que sería la parte delantera del barco (o proa). Uní las dos piezas con un poco de buttercream y empecé a montar por arriba. 
    Primero, extendí una capa fina de buttercream sobre todo el armazón del barco. (Viendo luego cómo quedó, creo que podía haber sido un poco más generosa. Bueno, pero no estuvo mal). Sin pasarse porque podía moverse todo. Dejé que se enfriara un poco en la nevera (media hora) y luego pasé a la segunda parte.
    Segundo, puse otra de las capas de bizcocho encima de la anterior, y con los triángulos que me habían sobrado de hacer el triángulo de la proa, los coloqué encima del anterior. Quedaban justos y estupendos.
     Lo tercero fue extender otra capa de buttercream por toda lo que iba a ser la cubierta del barco. Esta vez sí fui más generosa porque como iba a quedar fuera no importaba.


     Cuarto, puse la otra parte rectangular del bizcocho que nos había sobrado sobre la parte trasera del barco (o popa). A esta última parte, le puse también una capa de buttercream. Ya tenía el barco completo, con las diferentes alturas. Ahora quedaban los detalles.
     Como el bizcocho había salido bastante marroncito, no me hizo falta nada para que semejase la madera. Rellené los huecos que quedaban con buttercream para que todo estuviese bastante liso, y luego, le puse a la buttercream polvo de galletas. Molí unas doce galletas tipo María, Digestive, (utilizad las que os gusten) y con ayuda de una espátula y la mano, cubrí la buttercream blanca de los laterales y la de la cubierta con polvo de galletas. La de la cubierta fue fácil, pero la de los laterales fue más complicado, pero bueno, con paciencia se hizo.
     Ahora, para dar más sensación de madera, le hice unas rayas a la cubierta, con una paletina pequeña, semejando los tablones de madera. Y no quedó muy mal, creo.

     Para los cañones utilicé barquillos de canela, de estos pequeñitos para los helados. Los introduje entre las dos capas de bizcocho y quedaron muy bien. También con los barquillos, monté las barandillas del barco, uniéndolas entre sí con buttercream.
     Para terminar el barco, hice unas velas de cartulina roja, en una de ellas puse la inicial del cumpleañero, y con un pinchito de madera, las coloqué en ambas alturas del barco. Por supuesto, cada una de ellas tenía una bandera pirata.
     Como había sobrado bizcocho, lo utilicé para hacer una isla. Le di forma redonda, podéis hacerlo con un cortapastas, lo cubrí de buttercream y lo espolvoreé también de polvo de galletas para que fuera la arena de la playa. Puse unas palmeras que había hecho de cartulina verde también y con pasas, hice una cruz en el suelo, donde se supone que estaría el tesoro de la isla.


     (Describir el paso a paso es un poco laborioso, pero hacerlo es más sencillo.) Me queda contaros que a un resto de buttercream, le añadí colorante azul y unté la bandeja cubierta con el papel de horno, con una fina capa. Era el mar azul, que no podía faltar en nuestra tarta.
     Ya para terminar, os explico brevemente como hice la figurita del pirata. Con una bola de fondant color carne, hice la cabeza a la que añadí un pañuelo rojo. El pañuelo lo hice tal cual, como si fuera un pañuelo de verdad en forma de triángulo, y se lo añadí a la cabeza. Por detrás quedaron dos picos como los de verdad.
Con dos bolitas muy pequeñas hice las orejas y con otra más pequeña aún la nariz. Se las pegué a la cabeza con un poco de agua. Los ojos los hice con dos bolitas pequeñas de fondant blanco y lo de dentro lo pinté con colorante negro. También le pinté la boca y las cejas. El pelo lo hice con fondant marrón. Sólo con tres trocitos en forma de lágrima.


     El tronco y las piernas fueron cada uno un bloque de fondant blanco en forma de pera el primero, y en forma de rectángulo el segundo. Al tronco le uní los brazos en jarra, que fueron dos rectángulos. Y a los brazos uní las manos, que iban de fondant color carne. Las piernas llevan marcada solamente la separación de las dos. Unos zapatos marrrones, sólo la punta pegada, y una hebilla de cinturón también marrón con un poco de polvo de oro para que quedara metálica, terminan el muñeco pirata. El pantalón lo pinte de rayas azules, y le hice un chaleco en violeta, aunque quedó bastante oscuro, parecía más bien azul marino.


     Bueno, creo que eso fue todo. ¡Ah! Quería comentaros que el bizcocho, sin la buttercream, es apto para alérgicos a la lactosa. Es que dio la casualidad de que había allí un alérgico y no lo tomó por la buttercream. Si lo hubiese sabido, le hubiese puesto una parte sin ella. También dio la casualidad de que había alguien a quien no le gustaba el queso. Pero esa persona sí lo tomó porque como la capa era muy fina, se la quitó. en fin, que la tarta gustó mucho de forma y sabor. Espero que a vosotros también os guste y la preparéis para vuestros cumpleaños u otra celebración, o sin celebración, que a nadie le amarga un dulce, sobre todo si tienen el ingrediente secreto.


    ¡¡Hasta pronto bucaneros!!



     

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